Módulo 12: Resistencia y salud
Mentalidad de atleta
Tocar la trompeta rompe el tejido muscular (orbicularis oris). La mejora ocurre durante la fase de recuperación, no durante la práctica. Si nunca descansas, nunca reconstruyes.

La regla 50/50
Regla de oro: descansa tanto como tocas. Si has tocado un estudio de 2 minutos, descansa 2 minutos. Eso elimina el ácido láctico y permite que la sangre (oxígeno) vuelva a los músculos.
Consejo: deja la trompeta. No la sostengas. Sacude los brazos. Respira.

El círculo rojo de la muerte
Mírate al espejo. ¿Ves un anillo rojo profundo o una marca de 'cortador de galletas' en los labios? Es señal de presión excesiva. Estás cortando el flujo sanguíneo. Sin sangre, el músculo muere y se entumece.
Solución: mantén firmes las comisuras de la cara (la posición "M") y apoya el aire desde el centro del cuerpo para que tu embocadura resista la boquilla por sí sola. Eso te permite aflojar y alejar la trompeta de la cara — en lugar de simplemente soplar más fuerte sobre unos labios cansados.

Señales de alarma: para inmediatamente
- Dolor agudo: no quemazón (la quemazón es fatiga), sino pinchazo.
- Inflamación: si no puedes articular o producir notas graves.
- Fugas de aire: los músculos han fallado.
Si pasa, guarda la trompeta. Aplica hielo a los labios 10 minutos. Vuelve mañana.
